Poner en valor los elementos históricos y tradicionales de la ciudad y generar acciones que permitan garantizar su permanencia en el imaginario social presente y futuro.
Rehabilitar la infraestructura, equipamiento y mobiliario urbano para adaptar el espacio a los nuevos modelos de ocupación.
Recuperar los espacios públicos, haciéndolos seguros y atractivos para fomentar la movilidad social y el sentido de pertenencia entre los habitantes del polígono establecido, y que tenga repercusión con el resto de los habitantes de la ciudad.
Identificar de manera multidisciplinaria la vocación del centro de la ciudad a través de talleres de participación para lograr contar con una visión ampliada e incluyente que haga partícipe a todos los actores involucrados de los beneficios del proyecto, así como de la responsabilidad del seguimiento y el mantenimiento de los programas, acciones y proyectos generados a partir de una agenda común a corto, mediano y largo plazo.
Generar alternativas conjuntas de solución a los conflictos y la puesta en valor de las potencialidades identificadas por los grupos de trabajo y de esta manera generar lazos de corresponsabilidad que garanticen la continuidad de los programas y proyectos derivados del consenso participativo.
Incentivar los programas y acciones dentro del polígono del centro de la ciudad para convertirlo en un modelo vivo que permita establecer un orden en materia de desarrollo urbano, que pueda ser reflejado en el resto de la ciudad.
Detonar, fomentar e impulsar la inversión privada y/o público-privada para poder consolidar los proyectos programados y contribuir al desarrollo económico de la ciudad.